Los platos que no puedes perderte
Daal Chawal
Lentejas con arroz. El plato nacional no oficial de Pakistán. Nutritivo, barato y reconfortante. Se sirve en todos los restaurantes populares del norte.
Karahi
Pollo o cordero guisado en una sartén metálica con tomates, comino, cilantro y chiles. El equivalente pakistaní del guiso de toda la vida. Acompañado de chapati recién hecho.
Chapati de tandoor
Pan plano cocido en horno de barro. Lo encontrarás en cada rincón del norte. Caliente y recién hecho, con ghee (mantequilla clarificada), es el mejor desayuno del viaje.
Chepos (Hunza)
Crepes rellenas de patata y especias, típicas del valle de Hunza. Se sirven en los guesthouses del valle y son perfectas para reponer fuerzas después de trekking.
Nihari
Estofado de carne de res cocido a fuego lento durante horas con especias. Originario de Lahore, lo encontrarás también en Gilgit. Plato festivo por excelencia.
Chai doodh (té con leche)
El ritual social del país. Té negro con leche entera, cardamomo y azúcar. Lo tomarás tres veces al día si pasas tiempo con familias locales. El té de bienvenida es parte de la hospitalidad islámica.
Los platos típicos de Hunza
Brug Shapik
Sopa tradicional de Hunza elaborada con albaricoques secos, trigo y ghee. Dulce, reconfortante y cargada de energía. Se toma especialmente en invierno y es uno de los platos más antiguos de la región.
Chapshuro
Pan relleno de carne de cordero o yak picada con cebolla y especias, cocido a la sartén. El "bocadillo" de Hunza por excelencia. Lo encontrarás en panaderías de Karimabad y en los guesthouses locales.
Hoilo Garma
Albóndigas o bolas de masa de trigo hervidas en caldo de hueso con hierbas aromáticas locales. Plato de fiesta y bienvenida en los hogares hunzai. Pocas veces se encuentra en restaurantes — lo más probable es que te lo ofrezcan en casa de algún local.
Dirams (Harissa de Hunza)
Gachas de trigo cocidas lentamente con carne hasta obtener una textura cremosa. Nutritiva y calórica, perfecta para reponer fuerzas después de días de trekking en altitud.
Qué probar en el norte específicamente
El norte de Pakistán (Gilgit-Baltistán y Hunza) tiene su propia identidad gastronómica, diferente al punjabí picante del sur. Aquí la cocina es menos especiada, más influenciada por los sabores de Asia Central.
Las albaricoques del valle de Hunza son famosos en todo el mundo — tanto frescos en temporada (junio-julio) como secos el resto del año. El aceite de albaricoque local es un producto artesanal único. La miel de la región, extraída de colmenas en altitud, tiene una complejidad de sabores que no encontrarás en ninguna otra parte.
En los guesthouses de Karimabad (Hunza), los desayunos suelen incluir huevos, mantequilla, pan local, miel, albaricoques frescos o en mermelada y chai. Es uno de los desayunos más satisfactorios del viaje.
Qué evitar
- Agua del grifo — siempre agua embotellada o purificada con pastillas
- Hielo en bebidas en restaurantes populares — suele ser agua del grifo
- Ensaladas crudas lavadas con agua no tratada
- Comida callejera con mucho tiempo en exposición, especialmente en verano
- Carne poco hecha en puestos callejeros sin refrigeración visible
⚠️ Precaución con el agua: Aunque el agua de río del Karakórum parece impecable, puede contener Giardia. Lleva siempre pastillas purificadoras o filtro tipo LifeStraw si haces trekking. En ciudades y pueblos, bebe siempre agua embotellada con el precinto intacto.
Qué sí puedes comer sin problemas
- Comida cocinada al momento y servida caliente
- Pan recién hecho del horno tandoor
- Fruta con piel (pela tú mismo) — especialmente albaricoques y ciruelas en temporada
- Yogur local en guesthouses establecidos
- Té y café — el agua siempre está hervida
- Comida en los hoteles principales de Gilgit, Hunza y Skardu
🍽️ Sobre el alcohol: Pakistán es un país de mayoría musulmana y el alcohol no está disponible en restaurantes ni tiendas. Sin embargo, no afecta en absoluto a la experiencia gastronómica — la variedad de tés, lassis, zumos frescos y agua de manantial local es más que suficiente.
Precios orientativos
Una comida completa (sopa + plato principal + pan + té) en un restaurante popular del norte cuesta entre 1,50 y 3€. En los mejores restaurantes de Gilgit o Hunza, con una carta más elaborada, entre 5 y 12€. El desayuno en un guesthouse suele incluirse en el precio de la habitación.
La gastronomía pakistaní no es el punto central del viaje para la mayoría de nuestros clientes — los paisajes y la aventura lo eclipsan todo. Pero la comida sorprende, nutre y satisface. Vuelves a casa sin haber comido mal ni un solo día.
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